MADURO SOLO PUEDE EXPULSAR AL HOMBRE
Por Héctor A. Castillo

 
Ricardo Maduro, podrá expulsar a Miguel de Arriba y a muchos españoles y hasta hondureños quizás, pero lo que no podrá Maduro es expulsar las ideas y pensamientos del aragonés amigo de Honduras.

Estos mentecatos, se ciegan y repetidamente cometen los mismos errores una y otra vez. No aprenden y rehúsan a ello. Cualquiera podría pensar que Ricardo Maduro, podría tener un poco más de sesos o... de civilidad.

Con esta vil acción, de la expulsión de Miguel de Arriba, ya ha quedado más que corroborado, el estado de cerrilidad cachurequista de la mente del panameño, que ha estado tratando, desesperadamente, de sujetar todos estos días, y que al fin sucumbió dominada por los siniestros instintos, por los que se han dado a conocer los cachurecos a través de la historia de Honduras.

Con su vil acción, Ricardo Maduro, ha puesto de manifiesto de una vez por todas, su carencia de sentido común y, más que nada, sus dotes de líder cuerdo. Al resucitar uno de los tres YERROS de su ídolo -General Carias-, Maduro no solo ha revivido el triste recuerdo de aquel dictador, sino que ha echado la paletada de tierra, que sepultará quizás para siempre al Partido Nacional. Es obvio que Maduro en la obcecación de su miopía, ha fallado en poder ver, como en tantas otras ocasiones fallan y seguirán fallando, los que están en el poder con ínfulas tiránicas, que se puede expulsar a una persona de un país, más no así sus ideas.

Lo que parece ignorar el panameño, es que Miguel salió de Honduras, pero Honduras no salió de Miguel, y que este desde allá en España o en donde esté, le seguirá diciendo lo que no le gusta a él oír. Miguel le dirá lo que todos sabemos: que es un presidente incompetente y mediocre, que se vale de los subterfugios de los cobardes y los ignorantes, para algo imposible: tratar de tapar los rayos del sol, con un dedo...